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viernes, 3 de diciembre de 2010

Museo Afroperuano de Zaña reconstruyó marimba del siglo XVIII

El profesor Hugo Quiñónez y la aluma Rosa Yampufé interpretan, con la marimba recién constuida, el tema tradicional esmeraldeño "Andarele vámonos"

Acuarela "Negros tocando marimba" (Nº 142) del siglo XVIII perteneciente al Obispo de Trujillo Baltazar Jaime Martínez de Compañón y Bujanda.


Eriberto Marret y Hugo Quiñónez, artistas de Esmeraldas (Ecuador), reconstruyeron la marimba en Zaña.


Fotos: Sonia Arteaga (directora del Museo Afroperuano de Zaña) y Unframe / Texto: Nivardo Córdova Salinas

El Museo Afroperuano de Zaña tiene un nuevo motivo para enorgullecerse: después de haber estado extinguida durante dos centurias -desde el siglo XVIII a la fecha- esta institución logró reconstruir la “marimba”, instrumento de percusión parecido al xilófono y que era tocado antaño por los afrodescendientes, tarea que contó con la cooperación de músicos procedentes de Esmeralda (Ecuador) y expertos del Perú.

Bajo el lema “"Uniendo los espíritus de la diáspora africana", el Museo Afroperuano de Zaña, dirigido actualmente por Sonia Arteaga, fue creado hace poco más de un lustro: el 29 de marzo del 2005, por iniciativa del sociólogo Luis Rocca Torres -actual director de Patrimonio Cultural del museo- y un grupo de entusiastas intelectuales, artistas y pobladores zañeros. Como se sabe, Zaña es un pueblo de raíces africanas, porque durante el Virreinato fue un importante centro de inmigración de hombres y mujeres que llegaron desde el África desde el siglo XVII en condición de esclavos para trabajar en durísimas y hasta inhumanas condiciones en las haciendas costeñas.
A Zaña llegaban los africanos principalmente a través el puerto de Chérrepe. En estas tierras nos legaron no sólo el sagrado sudor de su trabajo sino también su cultura y tradiciones. En el Perú, son bastiones de la cultura afroperuana y afroandina las ciudades de Llapateras (Piura), Zaña (Chiclayo) y Chincha (Ica) y hoy son varias instituciones las que tratan de reivindicarlos por ser un componente esencial de la cultura peruana.





El MUSEO AFROPERUANO
Una de esas entidades que defienden y reivindican la cultura negra en todos sus aspectos es el Museo Afroperuano de Zaña, ubicado en la calle Independencia 645 de esa ciudad, “institución que se dedica a la investigación, salvaguardia y difusión del patrimonio cultural material e inmaterial de los afrodescendientes en el Perú con una perspectiva continental”, según se lee en su página web www.museoafroperuano.com. Para mayores detalles, y según información de esta página, “el museo cuenta con cinco salas y una colección de antiguas carretas. Las primeras salas exhiben fotografías, acuarelas, pinturas, dibujos, manuscritos que esbozan la secuencia histórica y la presencia de los afrodescendientes en la cultura peruana. La tercera sala muestra el legado artístico y musical de los afrodescendientes, mediante una valiosa colección de música afroperuana y afroamericana e instrumentos musicales. La sala afroandina pone de manifiesto la historia y las diversas expresiones que representan las relaciones interculturales entre africanos y pueblos originarios andinos del Perú. Finalmente, la sala de tortura presenta instrumentos que fueron empleados para castigar a hombres y mujeres en la época de la esclavitud. Este museo es el primero en su género en el Perú. Es una institución de culturas vivas dedicada a la conservación, estudio y exhibición de la vida, lenguajes, literatura, historia, música y arte de los pueblos afroperuanos y su relación con otras etnias”. El museo además cuenta con una biblioteca especializada.

AL RESCATE DE LA MARIMBA
En el campo de la música, o si se quiere de la etnomusicología, el Museo Afroperuano está empeñado en rescatar antiguos instrumentos afroperuanos que estaban en vías de extinción. Ya lo han hecho con el tronco afroperuano, el checo (incluso el proyecto incluyó la siembra de semillas de calabazas –de la familia de las cucurbitáceas- para fabricar el aparejo), el tambor de botija con cuero de chivo y ahora la marimba.
Según la enciclopedia virtual Wikipedia (http://es.wikipedia.org/wiki/Marimba), la marimba “es un instrumento de percusión, un idiófono, de forma parecida al xilófono. Consiste en un paralelepípedo de madera con una boca superior cuadrangular recogida por los bordes y que ensancha en la parte superior y se estrecha en la parte inferior hasta cerrarse en forma piramidal. Posee una serie de tablas delgadas (lengüetas sonoras) de distintos tamaños, dispuestas de mayor a menor, excavadas por la parte inferior. Estas lengüetas tienen perforaciones en sus extremos, y por esos orificios se atan con cordones que las sostienen suspendidas de clavijas verticales, fijas en un armazón trapezoidal. Cada tecla tiene su propia caja de resonancia”.
La marimba moderna es la conocida como “marimba cromática”, que surgió a partir de la marimba diatónica local que tuvo su origen en el “balafón” que los africanos construyeron en América. Instrumentos parecidos a la marimba son el xilófono, el vibráfono y el glockenspiel (o lira)
Por referencias historias, se sabía que en el norte del Perú, los afrodescendientes tocaban un tipo especial de marimba. La referencia gráfica más notable con que se contaba –acaso la única en su género- era una estampa titulada “Negros tocando marimba” (Nº 142), perteneciente a la serie de acuarelas del Obispo Baltazar Martínez de Compañón y Bujanda, quien desde el Arzobispado de Trujillo realizó en el siglo XVIII la esforzada tarea de dibujar flora, fauna, costumbres, mapas y planos del las principales ciudades y pueblos del norte peruano.
Según la información proporcionada por el Museo Afroperuano: “en la imagen mencionada se podía percibir que la marimba estaba confeccionada con una caja rectangular, que era colocada en el suelo y dos músicos la tocaban con palitos, de rodillas frente a frente. Realmente era muy raro el tipo de instrumento y la forma de ejecución”.
Con esta premisa, el Museo Afroperuano de Zaña se lanzó a la difícil pero no imposible tarea de reconstrucción de la marimba del siglo XVIII, para lo cual contó con la cooperación de varios especialistas e instituciones internacionales y nacionales. “Por la importancia de la reconstrucción, el Museo Afroperuano de Zaña hizo consultas a los artistas de Esmeraldas Hugo Quiñónez y Eriberto Marrett, pues en el pueblo de Esmeraldas hay una tradición ancestral en la confección y práctica musical de la marimba” señalan. También contribuyeron con sus valiosas orientaciones el investigador y artista peruano Rafael Santa Cruz y los especialistas en marimba africana Santiago Michael y Gabriel Amadeo.
Asimismo, con la participación de Luis Páez y Amelia Castelli, representantes de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), con sedes en Ecuador y Perú respectivamente, el museo logró gestionar el viaje de los artistas esmeraldeños Hugo Quiñónez y Eriberto Marrett quienes llegaron a Zaña-Perú el 22 de octubre y luego de un arduo trabajo concluyeron la reconstrucción de la marimba el día 28 del mismo mes. La crónica de su trabajo, citada en la web del museo es toda una odisea: “Ellos afinaron cuidadosamente tecla por tecla el instrumento y finalmente el profesor Quiñónez y la joven peruana Rosa Yampufé, lograron interpretar con la marimba una antigua melodía esmeraldeña titulada “Andarele vámonos”. Simultáneamente a este proceso los artistas enseñaron a tocar marimba a jóvenes norteños en un taller de capacitación.
El 28 de octubre se hizo una ceremonia pública de presentación de la antigua marimba en el local del Museo Afroperuano con participación de Carlos Mendoza, Director Regional del INC- Lambayeque quien apoyó la iniciativa de la presencia en Zaña de los artistas esmeraldeños”.
Cabe señalar que sobre el proceso de reconstrucción de la marimba hay un acta, fotografías y un video (realizado por la productora española Unframe) que ha sido colgado en Internet en el canal de videos youtube (www.youtube.com/watch?v=iqrrfEZx_XQ)
Definitivamente la reconstrucción de la marimba peruana por parte del Museo Afroperuano de Zaña es un logro importante, que se suma al de investigadores en el mundo para rescatar estos sonidos ancestrales.

MÁS SOBRE LA MARIMBA EN EL MUNDO
Según Wikipedia, de las primeras marimbas que se tiene conocimiento están de las marimbas de aro o arco,” consistentes en un teclado de madera de hormigo, colocado sobre un marco de otra madera (pino o cedro) con un cincho de tela que le servía al ejecutante para «colgársela» y poderla así tocar en forma portátil; tenía calabazas que le servían de cajas de resonancia”.
Añade que posteriormente apareció la marimba «sencilla» que produce escalas diatónicas únicamente, con cajas de resonancia y con un teclado en donde ejecutan tres o cuatro personas (según su tamaño); este conjunto lo agrandaron agregándole una marimba pequeña que recibió el nombre de tenor, en la cual ejecutan dos o tres personas; fue así como se conoció el instrumento hasta inicios del siglo XX, en que aparecieron las primeras marimbas de doble teclado. Al par de marimbas sencillas (una grande y una pequeña) se les dio el nombre de «marimba cuache».
En la actualidad algunos marimbistas profesionales que ejecutan el instrumento a base del solfeo, hacen arreglos en los cuales cada ejecutante toca un papel distinto; esto ha venido a complicar la ejecución del instrumento, pero le da más encanto y lucidez.
La enciclopedia virtual añade que las teclas de la marimba se hacen de una madera especial llamada hormigo Platymiscium dimorphandrum, según algunos Triplaris tomentosa (Polygonacaeae). Las características principales que conlleva al uso en la fabricación de este instrumento musical son la facilidad de trabajar en ella, la dureza y resistencia a los golpes, y la producción natural de un sonido peculiar. La construcción de las primeras marimbas fue de sólo escalas diatónicas (que son las escalas que producen los pianos, las melódicas o pianicas cuando únicamente se utilizan las teclas blancas) y se les dio el nombre de «marimbas sencillas». En ellas, para bemolizar un sonido (lo que los marimbistas llaman «transportar»), los ejecutantes pegaban una bolita de cera en un extremo de la tecla, bajándole así medio tono.
En cuanto a las cajas de resonancia: Wikipedia dice que “actualmente se hacen de madera de cedro o ciprés, afinadas de acuerdo con la tecla y con una membrana pegada con cera en el extremo inferior, lo que permite el «charleo» o vibración que facilita la prolongación del sonido. La fabricación de cada una de estas cajas de resonancia conlleva un proceso muy parecido al de la guitarra.
La tela utilizada para producir el sonido se adquiere de los intestinos de cerdo a través de un proceso”, y el material de estas baquetas es de madera de guayabo y hule específico, intentando buscar la firmeza del palo y suavidad del bolillo. La Mesa: Se fabrica con madera común, puede llevar finos acabado y el nombre grabado en ella.
Durante el siglo XX el compositor Harry Partch escribió numerosas obras para marimba y modificó el instrumento para adecuarlo a sus necesidades expresivas. Steve Reich también se ha destacado por sus composiciones para marimba. Tom Waits también empezó a utilizar marimbas en su famoso disco "Swordfishtrombones", y desde entonces no ha dejado de usarlas. En Costa Rica se decretó como el instrumento nacional.










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